Baja laboral por accidente o enfermedad
Aunque la crisis ha hecho que el número de bajas laborales que en la actualidad se toman los trabajadores disminuya en un grado muy alto, está claro que existen algunos supuestos en los que no podemos acudir al trabajo e incluso podremos vernos obligados a solicitar una baja laboral.

Cuando nos referimos a la baja laboral, normalmente estamos hablando de la incapacidad temporal, es decir, que por causa de una enfermedad o accidente no podemos desempeñar nuestro puesto de trabajo hasta que nos hayamos repuesto físicamente.

Sea cual sea la causa que origine la baja, lo primero que debemos tener en cuenta es que para acogernos a ella debe ser un médico quien acredite que no podemos acudir a nuestro puesto de trabajo.

Para poder solicitar la baja laboral es necesario que estemos afiliados y dados de alta en la Seguridad social, y haber cubierto un periodo de cotización de 180 días durante los cinco años inmediatamente anteriores a la baja. Cuando la baja se debe a accidente o enfermedad profesional también podemos acogernos aunque no estemos dados de alta en la misma, siempre que esta última circunstancia sea responsabilidad del empresario.

Las causas más habituales por las que nos podemos encontrar en esta situación son:

– Enfermedad común o profesional

– Accidente, de trabajo o no.

Cuando nos encontramos de baja es la Seguridad social quien nos paga el salario o parte del mismo. Las cantidades estipuladas por la Seguridad Social son las siguientes:

Enfermedad común y accidente no laboral: 60% de la base reguladora desde el cuarto día de la baja hasta el vigésimo inclusive y el 75% desde el día 21 en adelante.

Enfermedad profesional o accidente de trabajo: 75% de la base reguladora desde el día siguiente al de la baja en el trabajo.

Estas cantidades pueden variar en función del Convenio de cada empresa.