Consejos para controlar el estrés en el trabajo
Con la crisis, muchos trabajadores han visto empeorar sus condiciones de trabajo a lo que se suman las dificultades para conciliar vida laboral y familiar y el temor a la pérdida de empleo. Son situaciones que generan un importante estrés en el empleado. Pero, ¿qué puede hacerse para evitarlo? La solución no es fácil, pero sí se pueden adoptar una serie de medidas que son de gran utilidad.

Los consejos

Una de las claves está en la organización con el fin de poder optimizar el tiempo de trabajo y aprovecharlo al máximo y, sobre todo, finalizar a tiempo todas las tareas. Para ello se necesita una buena planificación y mucho orden, incluso del propio puesto de trabajo, para no perder tiempo.

Dentro de esa planificación, igualmente, es importante hacer una lista de prioridades en la que se indique de forma clara todo lo que hay pendiente y su entrega a corto plazo, medio o largo. De esta manera, se visualizan mejor las actividades y lo que corre más prisa, redundando en esa mejor organización.

Consejos para controlar el estrés en el trabajo
Para conseguir un buen rendimiento laboral también es clave el descanso. De hecho, es vital hacer un paréntesis entre horas porque no es nada positivo pasar las ocho horas o más seguidas en el puesto de trabajo sin parar. Un truco es desconectar durante tres minutos cada dos horas aproximadamente, período que se puede aprovechar para levantarse y estirar las piernas. Y, sobre todo, hay que dormir bien para reponer la energía, siendo conveniente estar en la cama ocho horas.

Las vacaciones son fundamentales. Muchos autónomos suelen renunciar a ellas porque no pueden permitírselas por motivos económicos. Sin embargo, son vitales para evitar el síndrome del trabajador quemado o burnout.

También es importante actualizar conocimientos, sobre todo, de tecnología porque hay muchos programas o aplicaciones que ayudan a realizar más rápido y de forma sencilla algunas tareas, además de haber algunas específicas para la organización y gestión del tiempo y del trabajo.

Y, finalmente, hay que saber decir “no” para no estar sobresaturados de trabajo y poner fin a las jornadas de trabajo interminables. Hay que hacer ver que no se puede asumir más trabajo para no aumentar la presión sobre todas las tareas que se deben hacer.