Cualidades de un buen jefe
A lo largo de nuestra vida profesional, sobre todo si hemos pasado por diferentes empresas, nos hemos topado con muchos tipos de jefes, unos malos, otros regulares y otros buenos o muy buenos. Los malos jefes logran que los empleados salgan huyendo hacia otras empresas en cuanto tienen oportunidad, mientras que los buenos jefes logran con aparente facilidad un buen clima de trabajo y evitan que los empleados con talento busquen otras empresas. ¿Cuáles son entonces las cualidades que hacen de un jefe un buen jefe?

Sin duda una de las cualidades que más aprecian los empleados en un jefe es que se enfrenten a los problemas de inmediato, para así solucionarlos lo más pronto posible, aunque el problema sea difícil de enfrentar, evitando así que los problemas se vuelvan irresolubles y llegue un momento en que no se puedan solucionar.

Saber escuchar también es muy importante, y no hacerlo suele ser uno de los errores más frecuentes en los jefes prepotentes. Saber escuchar permite aceptar las sugerencias y cambios que propongan los empleados a su cargo, lo que les permite sentirse parte del proyecto. Esta mayor implicación tiene como resultado una mayor motivación del trabajador que a su vez resulta beneficiosa para la empresa.

Conocen las capacidades de sus empleados y los ayudan a desarrollar al máximo su potencial o, al menos, les dan la oportunidad de hacerlo. De este conocimiento deriva que no piden a ningún empleado nada que sea imposible para él.

Un buen jefe, además, no olvidar nunca que es un jefe, por lo que saben qué puede comunicar a sus empleados, qué no puede transmitir y cuándo y cómo hacerlo. También saben cómo realizar el feedback hacia sus empleados, tanto cuando es positivo como negativo.