Ejemplos de cartas de dimisión
La carta de dimisión se emplea cuando una persona renuncia u opta por una baja laboral voluntaria de su puesto de trabajo, de manera que se pasa a romper la relación con la empresa. Este documento no es complejo de redactar, aunque sí requiere que se redacte de una manera clara para lo que se pueden seguir estos consejos para hacer una que sea más formal o bien simplemente correcta.

Formal

Uno de las maneras de redactar la carta de dimisión es empezar poniendo el día, el mes y el año en el lado izquierdo de la hoja, además de escribir en esta parte también el nombre de la persona a la que va a ir dirigida. A continuación, se puede comenzar agradeciendo todo lo que se ha aprendido durante el tiempo que se ha estado en la empresa, los conocimientos adquiridos o el trato que se ha recibido…

El siguiente párrafo tiene que incidir en el capital humano de la empresa, siendo uno de los factores que más se valore y resaltando que se ha podido formar parte de ese equipo. Además, se tiene que incluir un tercer párrafo explicando que los proyectos que se han llevado a cabo o desarrollado han sido relevantes para uno, aunque ahora se afronta el reto de dejar el empleo y de comenzar nuevos horizontes. Una frase tras la que se debe comunicar que se cesa en el puesto de trabajo. Finalmente, se acaba con agradecer la confianza depositada, el nombre y la firma.

Ejemplos de cartas de dimisión

Correcta

La carta también puede redactarse de una manera más sencilla y directa. De este modo, hay que comenzar con la fecha para que quede claro el día en el que se presenta. El cuerpo de la carta puede ser mucho más sencillo, no siendo necesario no dar muchas explicaciones de por qué se presenta la dimisión. Puede ser suficiente apuntar que son motivos personales o profesionales. Sin embargo, sí es importante señalar y que quede clara la fecha en la que se va a cesar en el puesto. Luego ya solo queda firmarla, indicado bajo ella el nombre completo y los apellidos, aunque se tenga una firma legible.

Con independencia del modelo que se emplee, no hay que olvidarse nunca de que la carta debe entregarse por duplicado y en sobre abierto. Una copia es para la persona a la que se le entregue mientras que la otra es para el afectado, siendo conveniente que se la sellen para que quede constancia. Otra opción para entregarla es el Burofax.