Elegir la foto para el curriculum
Una vez hemos redactado nuestro curriculum vitae, otro de los aspectos que debemos cuidar del mismo es la fotografía que vamos a adjuntar al mismo, algo que no siempre resulta sencillo, porque será a través de ella como tengamos nuestra primer contacto con la empresa y el elemento por el cual los seleccionadores se formará una imagen de nosotros como candidatos. Por esto, resulta aconsejable seguir una serie de pautas a la hora de elegirla:

Seamos hombres o mujeres, es importante que tengamos buen aspecto. Por ello, lo mejor es elegir para hacernos la foto un día en el que hayamos dormido bien y estemos descansados, y que nos sintamos bien. Todo ello se transmitirá en la foto, aunque se trate de una foto de carnet y será un punto a nuestro favor en nuestro curriculum.

Es importante olvidarse de las fotos en las que estamos de fiesta o de cenas, ya que aunque aparezcamos sonrientes y divertidos, lo que queremos es transmitir una imagen de seriedad y responsabilidad a través de la foto, aunque sin excesos.

Para hacernos la foto es necesario que eliminemos piercings, pendientes extra, gafas de colores, peinados extravagantes o colores excéntricos en el cabello, especialmente si estamos optando a un puesto en el que haya contacto directo con el cliente, ya sea como dependientes en una tienda o en oficinas cara al público. Igualmente si a lo que estamos optando es a un puesto ejecutivo en alguna empresa.

Cuidar la ropa también es importante. Dejaremos a un lado las camisetas de manga corta, sin mangas, etc., y elegiremos ropa formal, en tonos neutros, aunque evitando que nuestro aspecto sea demasiado serio. Como en todo, en el medio está la virtud.

Evita también hacer gestos o tomar la foto desde ángulos complicados. Debes hacértela de frente, de forma que mires a los ojos al seleccionador.