Permisos laborales no remunerados
En el estatuto de los trabajadores se recogen una serie de permisos y licencias que nos permiten tener unos días libres del trabajo mientras mantenemos nuestro sueldo intacto, como cuando nos casamos, o tenemos un hijo.

Sin embargo, en ocasiones necesitamos algunos días libras y para solicitarlos no nos podemos acoger a ninguno de los supuestos recogidos en la ley. En este caso, deberemos solicitar un permiso no remunerado, en los que no trabajaremos y tampoco cobraremos esos días. Para solicitarlo es necesario redactar una carta dirigida al Departamento de Recursos Humanos, pero es necesario tener en cuenta una serie de puntos antes de solicitarlo:

Debes saber con qué antelación tienes que solicitarlo, así como cuántos puedes pedir al año, si es necesario tener algún tiempo de antigüedad en la empresas, así como el periodo que debe pasar entre un permiso no remunerado y otro. Todos esto lo encontrarás en el convenio colectivo del sector profesional al que perteneces, y conviene tenerlos muy presentes, ya que de lo contrario te pueden denegar la solicitud por un simple defecto de forma.

Si en lugar de sólo unos días quieres ausentarte del trabajo por un tiempo prolongado, puedes llegar a un acuerdo con la empresa para suspender tu contrato durante ese tiempo. Ésta implica no sólo la no percepción del salario, sino que el contrato laboral queda suspendido también. En este caso, es necesario que te asegures muy bien de reservar el puesto de trabajo para poder volver al mismo una vez termine tu permiso.

Si tu ausencia va a superar los dos años, puedes acogerte a la excedencia voluntaria, aunque para ello debes tener una antigüedad en la empresa de al menos un año. La duración de la excedencia no podrá ser mayor de cinco años y no existe derecho a la reserva del puesto de trabajo.