4 claves para motivarse en el trabajo
Llevar mucho tiempo en el puesto de trabajo, un salario bajo o en el que con los años de crisis no se han producido subidas, horas extraordinarias, plena disposición, exceso de labores, no sentirse valorado… son algunos de los principales aspectos que suelen producir desmotivación en el empleado y que conllevan también cierta apatía y desencanto. Muchas personas recurren a un coach o a profesionales para ayudarles a superar este bache, recuperar la motivación e impulsar su trayectoria laboral. Sin embargo, en ocasiones, no es necesario acudir a estos expertos porque uno mismo puede convertirse en su propio coach. ¿Cómo? Con cinco claves sencillas de aplicar se puede volver a recuperar la motivación y la ilusión en el trabajo que se realiza.

Claves

Positividad: aunque se esté desanimado, hay que ser optimista y buscar también el lado positivo de las cosas que suceden. Este es, en realidad, el primer punto de partida. Pero tampoco hay que confundirse porque no se trata de ver la realidad de color de rosa, sino de ver las cosas positivas. Por ejemplo, cuando se ha trabajado mucho durante la semana, se pueden tener pensamientos positivos como que se ha conseguido solucionar problemas, resolver temas pendientes y aliviar la carga de trabajo, entre otros. La clave de estos pensamientos es que las emociones que se sienten y las acciones que se emprenden están determinadas por cómo se actúa frente a las situaciones.

Miedo: es importante no sentir miedo porque si se está atemorizado siempre se tienden a ver las cosas peor de lo que realmente son. Una máxima que se debe seguir para eliminar de la mente todos aquellos temores, mensajes tóxicos, ideas que nos pueden limitar en el trabajo como “no soy capaz de…” La clave está en poner un muro en el cerebro ante estos pensamientos pero también ante las frases similares que nos puedan decir los demás. Una negatividad que debe eliminarse porque también resta fuerzas a ideas creativas que puedan surgir y a la posible búsqueda de soluciones ante los problemas. En resumen, los pensamientos negativos, limitan la capacidad de pensar y de resolución.

Mente: sigue siendo fundamental para automotivarse. De esta manera, hay que conseguir que trabaje a favor de uno mismo. ¿Cómo se consigue? Además, de no tener pensamientos negativos, se logra evitando que nos quedemos paralizados ante algo nuevo o diferente o desconocido porque dificulta crecer y se merma la capacidad de acción. Ante esos pensamientos paralizantes, hay que pararse a pensar si esa idea que viene a la cabeza sirve para algo. Si la respuesta es negativa, hay que quitar ese pensamiento de la mente.

4 claves para motivarse en el trabajo
Valorar: es conveniente hacer una valoración de los éxitos que se consiguen y los retos que se superan, aunque sean pequeños. Una valoración que no es sinónimo de caer en la autocomplaciencia, sino que se trata de reconocer y ser más consciente de los puntos fuertes que se tienen para dejar de poner la atención en nuestros puntos débiles o en los aspectos negativos del trabajo o de la vida. Si se valora realmente lo que se es y se consigue, uno se siente mucho más satisfecho.

Actuar: es importante elegir bien los frentes en los que se puede actuar porque hay muchas cuestiones que no están bajo nuestro control o bien no tenemos capacidad de cambiarlas. En todos estos temas que no dependen de nosotros no hay que poner todas las energías ni físicas ni mentales ni emocionales para tratar de solucionarlos o cambiarlos. Y, en todos aquellos que sí están en nuestra mano o bien podemos actuar, hay que tomar las medidas necesarias para introducir cambios en la situación y que nos sea más favorable.